domingo, 11 de febrero de 2018

TÓPICOS SOBRE EL AMOR

Resultado de imagen de mitos románticos

El romanticismo tiene su encanto, tuvo sus grandes expresiones artísticas. Fue una reacción justificada contra el racionalismo, porque el corazón tiene sus razones que la razón no comprende. Pero también el diablo puede mostrarse encantador. Su seducción es indiscutible. Hay quien dice que los ritmos de la naturaleza son divinos, pero que la melodía del mundo natural la puso el diablo. La vida se alimenta de la muerte y el dolor es su gran maestro.

jueves, 28 de septiembre de 2017

DIOS TIENE MADRE

Domenico Beccafumi (1486-1551).
La Virgen María amamanta a Jesús.

Es cierto que una vena machista atraviesa el cristianismo desde San Pablo, pasando por Tertuliano, desconsideración hacia la mujer de raíz patriarcal y semita. El Apóstol de los gentiles manda a las mujeres callar en la asamblea (ekklesía) cristiana. El matrimonio es para él un último recurso para contener las oscuras pasiones de la carne: "casarse o abrasarse". Tertuliano culpa a la curiosidad y a la ambición de Eva del pecado original que torció a la humanidad.

Pero es también cierto que durante el imperio romano de los Antoninos el cristianismo reivindicó  mayor dignidad para la mujer como "parra fecunda" en medio del hogar y también como sujeto civil. Antes, el sabio pagano Plutarco (46-120) defendía la libertad de la mujer en el amor, sus indudables actitudes culturales y su valor personal en igualdad con el varón.

Cuando se ataca el machismo de la Iglesia, no se tiene en cuenta que en el cristianismo una mujer, misteriosamente virgen, María, es nada más y nada menos que Madre de Dios. Con razón se investiga el importante papel de María Magdalena en el cristianismo primitivo, ¿compañera, discípula, esposa de Jesús? María de Magdala, icono de la Afrodita cortesana, arrepentida y luego purificada, fue sin embargo la primera persona a la que Jesús según el cuarto Evangelio se apareció, una vez resucitado.

Santa Catalina de Alejandría (s. IV), figura legendaria, doncella, mártir y triunfadora de la muerte
representará también esa misma naturaleza regenerada. La rueda con que le martirizaron y el anillo de los desposorios serán sus atributos. Una rueda repleta de puñales, como los siete que clavados en el corazón de María representan los siete dolores de la Madre Dolorosa en los altares de España. Santa Catalina es patrona cristiana de escolares, estudiantes y filósofos. La más famosa de sus sucesoras será santa Catalina de Siena, copatrona de Europa e Italia y doctora de la Iglesia.

Hacia el 250 d. C. se compuso un himno que aún se canta en los templos. Escrito en griego bizantino imploraba: ῾Υπο τὴν σὴν εὐσπλαγχνίαν καταφεύγομεν, θεοτòκε... En latín: Sub tuum praesidium confugimus, sancta Dei genitrix. En español:

Bajo tu amparo 
nos acogemos, madre de Dios,
no deseches las súplicas 
que te dirigimos en nuestras necesidades, 
antes bien, líbranos de todo peligro. 
¡Oh siempre virgen, gloriosa y bendita! 

Desde esta perspectiva, la mujer es generadora, engendradora de Dios, mediadora necesaria en el  misterio de la Encarnación de Dios, puente entre Cielo y Tierra, conexión de lo espiritual con lo carnal.

En el cristianismo gnóstico, Sofía es el eón o entidad superior más perfecta, símbolo de la Sabiduría esencial con la que el Padre engendró todas las cosas. Los eones del gnosticismo cristiano son andróginos: Padre-Sabiduría (Gracia), Intelecto-Verdad, Logos-Vida, Hombre-Comunidad. Estas entidades hermafroditas representan la coincidencia de los opuestos, la armonía de los contrarios o incluso la superación de la oposición macho/hembra.

Boehme, uno de los grandes místicos de la Reforma, explicaba la corrupción del hombre por la separación de Adán de la virgen Sofía para asociarse a Eva, la madre física, abandonando así lo espiritual por lo corpóreo.

martes, 12 de septiembre de 2017

MÁS CHICOS DISRUPTIVOS

¿Es la violencia cosa de varones?

“Más del 80 % de los conflictos en Secundaria están protagonizados por varones… ¿Por qué son sobre todo los chicos los malos alumnos en términos de comportamiento y de aprendizaje? Existen tímidas respuestas apoyadas en argumentos de evolución o maduración biológica: los chicos maduran más tarde. A veces alguien se atreve a comentar que las niñas manifiestan habilidades lingüísticas antes que sus coetáneos varones, y quizá esa ventaja tiene después consecuencias en la adolescencia. Añado mi propia reflexión por si puede servir para arrojar algo de luz.

“La enseñanza es una relación entre desiguales: el profesor tiene que hacerse escuchar y obedecer para poder transmitir algo. A esa obediencia se llega por vía del autoritarismo o por vía de la autoridad. El autoritarismo es una relación de poder de arriba abajo. La autoridad es un reconocimiento de abajo a arriba que deja la iniciativa a los estudiantes, que son los que la otorgan.

“Pues bien, he observado, aunque estoy lejos de conocer las causas, que las chicas están más cerca de aceptar una relación de desigualdad, no les duele sentirse inferiores a un saber, a una institución, a un autor, a un profesor. Y por eso son más obedientes ante lo que reconocen como superior, y por eso aprenden más. Los chicos, en cambio, si bien entienden lo que es obedecer a la fuerza, cuando se trata de autoridad no parecen muy dispuestos a concederla activamente. ¡Y no digamos si la personificación de esa autoridad tiene la figura de una mujer!”

Maite Larrauri. Profesora de filosofía de Secundaria.

Cuadernos de Pedagogía, 391, junio 2009, pg. 11



Obras son amores...

Cuestionario

1. Lea el texto completo. Busque en un diccionario las palabras que no entienda. ¿Qué significa “coetáneo”?

2. ¿Quiénes se portan peor en Secundaria, los chicos o las chicas?

3. ¿Quiénes maduran antes, los chicos o las chicas?

4. ¿Es necesaria la obediencia en clase?

5. ¿Qué razones se suelen darse para explicar este fenómeno?

6. ¿Qué explicación ofrece la autora del texto?

7. ¿Qué diferencia hay entre la autoridad y el autoritarismo?

8. ¿Por qué cree usted que los chicos reconocen peor la autoridad de una mujer?

9. ¿Es siempre malo el uso de la fuerza? ¿y el de la violencia?

10. Son más violentos los chicos o las chicas… Ponga ejemplos.

Comente la frase: “La violencia es el recurso de los incompetentes”

Interprete el siguiente texto:
“¿Y ellas? Ellas son ellas. Una condensación caliente, palpitante: el temblor de vida ante el cual la palabra triunfa o fracasa, o gira morosamente y enlaza silogismos.

¡Pobre varón vanidoso, logocéntrico! ¿Lo que va de ayer a hoy! Al varón le han puesto una visera con el ala vuelta de lado, unos pantalones cortos con el tiro a la altura de las rodillas, deportivas de colores, y cresta de pelo en mitad del cráneo. Y lo han soltado por ahí, para que se desahogue en los estadios o infle las estadísticas de fracaso escolar. ¡Pobre varón sin sitio! Con las plumas del pavo, se montan escobas”

Alvaro Delgado-Gal. “Las plumas del pavo”, 2012.

¿PRINCESA O ESCLAVA?

“Las niñas ya no quieren ser princesas y a los niños les da por perseguir el mar en una copa de ginebra”
                                       Joaquin Sabina

He aquí la letra de una canción del grupo Fondo Flamenco. Léala y responda cuidadosamente a las preguntas del siguiente cuestionario.



“Princesa”

No te mereces este sufrimiento, las marcas del fracaso recorren tu cuerpo, sé valiente que éste es tu día: podría ser el último o el primero de tu nueva vida…

Su mejilla dibuja color rojo sangre, las manos de aquel pobre desesperado, princesa que ya no sabe lo que hacer y que ha perdido el rumbo y ha naufragado en un mar de dudas, de muerte y de locura, en lo más profundo de su alma guarda a oscuras un “sí quiero” de inocencia convertido en amargura. Y ya no vive si no es a su lado, nunca sale y él decide que ropa se pone…

¡Pero piensa que eres libre, no mereces esto y sólo tienes que decirle, ya de una vez, que quieres ser feliz, que no eres su criada y que esto ha llegado hasta aquí, lo vuestro se ha acabado, ya no volverás a sentir las garras de sus manos cuando está cerca de ti!… No te preocupes por tus hijos que te quieren, ellos ya saben que a su lado estarás siempre, y aunque les duela tienen que entenderte y que esta vida no es manera…

Lava su ropa, plancha su camisa y toda humillación es poca cuando en algo falla, cuando en algo se equivoca, es afortunada si una noche no le toca. Y grítale… ¡Que quieres ser feliz, que no eres su criada y que esto ha llegado hasta aquí, lo vuestro se ha acabado, ya no volverás a sentir las garras de sus manos cuando está cerca de ti!

1. Quién es la “princesa” y quién es el “pobre desesperado”.

2. ¿Por qué naufragó la “princesa”?

3. ¿Qué guarda en lo más profundo de su alma?

4. ¿Qué le recomienda el autor de la letra a la maltratada?

5. ¿Cómo era humillada la “princesa”? ¿Por qué?

Puedes oír la canción en el siguiente enlace: Princesa (Fondo Flamenco).

ALMA

A la pregunta de si tienen alma o saben qué es, bastantes de mis alumnos de 2º de ESO responden que no saben si tal cosa existe y mucho menos qué es. Perplejidad.

Tengo en Cambios Sociales al alumnado que huye de los rigores de Francés y Métodos de la ciencia, las otras optativas que oferta mi centro, no son en general los mejores estudiantes…, pero ¿será posible que nadie les haya hablado nunca del alma! Los misterios de Psique y Eros les son del todo indiferentes, misterios del alma, naturalmente. ¿Será que no creen que exista porque no la han visto en la tele?

Muchos reconocen que les importa más el aspecto externo del cuerpo (look) que el estado del alma. No se percatan de que la salud del cuerpo depende directamente del estado de la mente. No saben que las ideas y los ideales tienen potencia causal. Esperan la salvación del coche tuneao, la cosmética, la cirugía estética y otros simulacros, a pesar de que sospechan ya que el cuerpo muere, se desintegra, es polvo, es nada.

Otros se acercan a la vaga noción de alma a través de la magia, o de un vago sentimentalismo, “alma” les suena a religión y “esos rollos”…

Recuerdo una advertencia de Julián Marías: “Si esta palabra [alma] desapareciera de nuestro uso vivo, se nos cerraría la comprensión de una fracción impresionante de la literatura, del pensamiento religioso, de lo que ha sido la vida real y el lenguaje humano durante milenios. Se dirá que bajo esa expresión se han ocultado demasiadas cosas diferentes y no muy claras; pero eso no disminuye su interés, sino más bien al contrario: con esa voz se ha señalado, se ha apuntado a algo que “está ahí”, que se adivina, se vive, con lo cual se cuenta; y si nos privamos de la palabra [alma], lo más probable es que perdamos de vista eso latente que tanto ha importado y quedemos súbitamente empobrecidos y condenados a un inquietante primitivismo”. La Educación Sentimental, Alianza, Madrid, 1974.

Recuerdo también el homenaje de Antonio Machado a la muerte de su maestro de maestros: Giner de los Ríos, porque eso fue para nosotros, don Francisco Giner, alma. Del maestro de la ILE aprendí, en las páginas de sus Lecciones de Psicología, que el primer significado de la voz psyché, en griego antiguo, fue mariposa.



'Psyché' (psique) significó mariposa

Pues nuestra obligación civilizatoria es estimular el nacimiento y crecimiento de almas, formar almas, inventar almas, ¿cómo acercar a nuestro alumnado a ese “ideal regulativo” (Kant)?

El alma es el sujeto del sentir, del querer y del pensar. Del alma y no del cuerpo son los misterios del amor, aunque, como dijo el poeta, el cuerpo sea el libro en que se leen. Puede que -como explica Douglas R. Hofstadter- el alma no sea más que un “extraño bucle” que emerge como un juego infinito de espejos de la actividad del cerebro, “esa masa vacilante de temores y de sueños”, esa “luz interior”, esa intimidad de recuerdos y proyectos únicos, lo más personal de la persona.

¿Siente un muerto, piensa, quiere? No. Lo que diferencia a un ser inerte o un cuerpo muerto de un ser vivo es que el ser vivo, vegetal, animal o humano, tiene alma, mente, espíritu, apetece, desea, quiere, se emociona, padece, piensa, calcula, comprende, distingue el bien del mal… Busca sobre todo salud, felicidad, dignidad.

Volvamos a Platón, al superador del dualismo psicosomático órfico-pitagórico, y a las virtudes cardinales: está bien que la mente (psique, alma) no se deje arrastrar por peligrosos caprichos y apetitos (templanza), controle sus emociones (fortaleza de ánimo) y mida sus propias energías intelectuales (prudencia), respetando la base física y natural de que procede. Un alma que quiere lo que piensa, calcula la satisfacción de sus apetitos y le echa valor a la vida, es un alma equilibrada, un alma justa. Y un alma justa tiene muchas posibilidades de ser sana, digna y feliz. 



Amor se enamoró del Alma

Ejercicios

1. Busque información sobre los amores de Psique y Eros. Recuerde su historia en unas veinte líneas.
2. ¿Cuáles son las potencias del alma? ¿Cuáles sus principales virtudes?
3. ¿Cree usted que el alma es inmortal?
4. ¿Importa más la belleza del cuerpo o la perfección del alma?
5. ¿Puede un alma ser mala?
6. Distinga entre un alma pusilánime y un alma magnánima. ¿Pueden las almas tener tamaños distintos?
7. ¿Tienen las plantas alma?
8. Distinga entre “alma”, “mente”, “ánimo”, “espíritu”.
9. ¿Pueden entrelazarse las almas? ¿Y confundirse? ¿Y esclavizarse?
10. ¿En qué consiste la libertad del alma? ¿Cuáles son sus potencias?

IGUALDAD Y DIFERENCIA

Los seres humanos no somos iguales por naturaleza. Nacemos más bajos o más altos y nuestras disposiciones y aptitudes son distintas, según nuestro biotipo y nuestro temperamento, según el “oscuro azar de los genes”. Además, a unos los nacen en pesebre de oro y a otros en un establo. Como ha explicado J. A. Marina, en nuestra personalidad heredada debemos integrar nuestra personalidad aprendida (muy dependiente del ambiente familiar, el acceso a la instrucción, los Medios masivos de comunicación…) y a todo eso hay que añadir -lo más decisivo y creativo- nuestra personalidad elegida, que libremente nos imponemos a nosotros mismos con esfuerzo y ejercicio: lo que somos porque queremos libremente serlo.

Integrar armónicamente estas tres dimensiones de nuestra personalidad es tarea ardua, urgente e importante, porque de que lo consigamos -nunca del todo- depende en gran medida nuestro bienestar y felicidad.

Hombres y mujeres; machos, hembras o hermafroditas; nuestros cuerpos y cerebros son también distintos, diferentes. El alma femenina no siente ni piensa como la masculina. ¡Y viva la diferencia! No hay que confundir estas diferencias con una diferencia de dignidad o valor, ni usarlas como pretexto para la discriminación social o política. Hombres y mujeres debemos ser tratados iguales ante la ley, y es exigible que al mismo trabajo corresponda la misma retribución.

Asimismo, en una realidad social en que las mujeres acceden -muchas veces por necesidad y no de grado- al mercado de trabajo, es también razonable que la dedicación a las tareas domésticas, tan útiles y valiosas como mal consideradas a causa de prejuicios muy enraizados, y peor retribuidas, se negocien y compartan.

Es evidente sin embargo que las disposiciones para ciertas tareas son distintas a causa de la evolución natural (filogenia) de nuestra especie. Es evidente que durante miles de años fueron los varones quienes cazaron o hicieron la guerra, y las mujeres quienes recolectaron o cuidaron del hogar y de la primitiva educación de los hijos. Y es útil que tengamos en cuenta estas diferencias, al menos como propensión natural, hecho histórico o probabilidad estadística.

A continuación, un cuadro sobre tareas que, en general, realizan mejor y peor los hombres y las mujeres.


Igual dignidad, diferentes disposiciones
Cuestionario

1. Los hombres y las mujeres, ¿nacemos iguales? 2. Distinga entre personalidad heredada, aprendida y elegida? 3. ¿Heredamos la sexualidad, y el género? 4. Por qué es importante que las tres personalidades, así como el temperamento innato y el carácter adquirido, armonicen? 5. ¿Hay personas que tienen sexo masculino y género femenino? ¿Y sexo femenino y género masculino? 6. ¿Qué es un hermafrodita?, ¿y un andrógino? 7. ¿Son iguales la mente masculina y la femenina? 8. ¿En qué deben ser iguales los varones y las mujeres? 9. ¿Qué tareas realizan en general mejor las mujeres que los varones? 10. ¿Qué tareas realizan en general peor? ¿Cuál puede ser la causa? 11. ¿Cree usted que las mujeres sólo sirven para estar en casa? 12. ¿Deben los varones hacerse cargo de tareas domésticas? 13. ¿Deben las mujeres trabajar fuera de casa o buscar un trabajo retribuido?

PUDOR Y VERGÜENZA

The-Venus-DI-Medici

Por pudor se entiende la emoción o el sentimiento de malestar que nos produce la exhibición de lo que creemos debe mantenerse oculto o en secreto. En general, puede entenderse como el temor a la presencia o mirada ajena, o a exponerse a ella.

El pudor, que es un tipo primitivo de vergüenza, es un ejemplo interesante de cómo las costumbres definen el contenido de los sentimientos y emociones más genuinas. Los señores romanos no tenían el menor inconveniente en concertar negocios mientras compartían letrinas. En el siglo XVIII no era “educado” mostrarse desnudo ante personas de respeto, pero uno podía desnudarse delante de un criado sin sentir pudor.

Hubo un tiempo en que era indecente hablar de uno mismo; hoy, sin embargo, nadie parece sentir pudor en hacerlo, e incluso hay quien alega como mérito el haberse acostado con un “famoso” o una “famosa”… ¡sin el menor pudor! La mayoría de las mujeres de la generación de mi abuela no mostraban sus carnes al marido, ni siquiera en la intimidad. La cópula sólo estaba bien vista si se producía dentro del matrimonio, en el que alcanzaba carácter más sacramental que erótico, ¡a oscuras y a través del agujero del camisón!

En su Diccionario de los sentimientos (1999), escrito con Marisa López Penas, J. A. Marina distingue entre pudores masculinos y pudores femeninos. El pudor de los sentimientos se suele considerar masculino, mientras que el pudor corporal predomina en la mujer. Ártemis, diosa virgen, castigó a Acteón a ser devorado por sus propios perros por haber visto, ¡involuntariamente!, a la diosa mientras se bañaba. Es verdad que resulta difícil imaginarse a Apolo –hermano de Ártemis- tapándose el sexo con la mano como hace la Venus de Médicis.

Debemos respetar el pudor ajeno porque es un mecanismo natural de defensa y atracción. Protege la intimidad a la vez que revela su aprecio inalienable.

En efecto, sabemos desde antiguo que la técnica y el arte no resultan suficientes ni para sobrevivir, ni para vivir bien con dignidad y alegría, que nos es necesaria la vergüenza: por vergüenza evitamos hacer lo indebido, aunque nos guste; la vergüenza nos ayuda a aceptar el orden social y sus normas, aunque nos disgusten. Sin orden social no sería posible la armonía y cooperación entre personas diversas, que hacen posible el progreso de los humanos en nuestros pueblos y ciudades.

En un artículo aparecido en la prensa de los años 90, el filósofo Mario Bunge se preguntaba si estaría en decadencia la vergüenza. Antes la gente se avergonzaba de muchas cosas que hoy pasan por “naturales”. La gente se avergonzaba si contraía enfermedades venéreas, mientras que hoy los enfermos de Sida salen a la calle reclamando fondos para investigación o exigiendo que no se les discrimine. Homosexuales y lesbianas han ocultado durante muchos siglos sus preferencias sexuales (incluso a sí mismos), tanto por temor a las sanciones sociales como por pudor. Hoy celebramos el día del orgullo gay. Los pobres se avergonzaban de serlo; los parados, también. Hoy pensamos que no hay por qué avergonzarse si uno queda desocupado sin culpa. Las madres solteras se avergonzaban de serlo; hoy son muchas las mujeres que deciden voluntariamente la inseminación artificial para ser madres y criar a sus hijos solas.


Los jóvenes hoy se avergüenzan de sus padres, de sus ropas, ideas y hábitos anticuados. Se avergüenzan de sacar la basura o separar los envases frente al contenedor, pero no se avergüenzan de pillar borracheras –próximas al coma etílico- en plena calle. Ningún buen padre, sin embargo, se avergüenza de sus hijos. Puede que les tengan lástima si no los ven felices, pero tienen que portarse muy mal para que se avergüencen de ellos. Los hijos pueden darse el lujo de ser intolerantes; los padres, no. La intolerancia de los hijos es parte de su proceso de emancipación, que a su vez es parte de su desarrollo. Los padres fueron los primeros maestros de su vergüenza: “¡Qué vergüenza, te has hecho pis en la cama!” “¡Qué vergüenza, todavía no has aprendido la tabla del cuatro!”

La vergüenza es un freno a la conducta antisocial y por lo tanto un mecanismo de convivencia y de cohesión social imprescindible. El propósito educativo ha de ser enseñar a avergonzarse por violar una buena norma de conducta, no por desobedecer una convención infundada. La desvergüenza tiene que hallar también sus límites. Para Mario Bunge, es preciso encontrar una vía media entre el avergonzamiento excesivo de las culturas tradicionales y la desvergüenza total de ahora, porque si el primer extremo paraliza, el segundo da rienda suelta al egoísmo y con éste a la disolución de los vínculos sociales.

La vergüenza resulta por ello una emoción imprescindible, que está en la base de la urbanidad y las costumbres civilizadas. Por eso llamamos “sirvengüenza” al que carece de escrúpulos morales, al que busca su propio bien de modo egoísta, sin importarle para nada el bien común, lo que conviene a todos los demás.

El pudor en las relaciones sentimentales y amorosas es una emoción ambigua, por una parte, manifiesta una reserva pero, por otro lado, en sus expresiones faciales, estimula el acercamiento y hace más atractivo/a a quien lo sufre, muchas veces sin quererlo ni darse cuenta…
Ya lo dice la canción: “Aunque parezca mentira/ me pongo colorada/ cuando me miras/ me pongo colorada…”

Cuestionario

1. Distinga el pudor y la vergüenza y sus síntomas físicos.
2. ¿Qué relación guarda el pudor con el temor o con el miedo?
3. ¿Cambian los pudores con el tiempo histórico y con la edad? Ponga ejemplos distintos de los que ofrece el texto.
4. ¿Cree usted que hay pudores masculinos y pudores femeninos?
5. ¿Cree que son vergonzosas las enfermedades venéreas?
6. ¿Cree que hay que avergonzarse por sentir inclinaciones homosexuales?
7. ¿Es vergonzoso ser madre soltera?
8. ¿Por qué son necesarios la vergüenza y el pudor?
9. Explique cuál es el signicado ético de la palabra “sinvergüenza”. Ponga ejemplos.
10. ¿Cree usted como Mario Bunge que está en decadencia la vergüenza?
11. ¿Por qué sienten vergüenza los hijos de los padres? ¿Y los padres de los hijos?
12. ¿Cómo debemos contralar educadamente la vergüenza?
13. Dibuje una tabla con conductas que deberían avergonzarnos y con otras que no.